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Published: 05.09.2008

Es Erlinda mamá de varias generaciones
Cada viernes su casa es el lugar de reunión de la familia
Por Natalia Lopera
LA ESTRELLA DE TUCSóN
Para Erlinda Gallego no fue suficiente amar y cuidar de sus cuatro hijos, 13 nietos, y 23 bisnietos. Además se convirtió en madre substituta de tres niños.Hace una década Gallego quiso ofrecer su hogar a pequeños para llenar el vacío que le dejó la muerte de su esposo."Pues dije, 'voy a telefonear, pues porque me quedé sola'", recordó de cuando tomó su decisión al ver un especial en televisión.Entonces se convirtió en madre suplente de niños en hogares inestables que fueron sacados por el estado. Su propia madre había llevado a cabo la misma labor, comentó.Primero cuidó durante tres años a dos niños que fueron abandonados por su papá en un Circle K. Luego de que les encontraran una familia adoptiva, la jovencita Alexa Almanza de 14 años quedó bajo el cuidado de Gallego. Acaban de cumplir seis años juntas."Ha significado mucho para mi porque en ella dependo para no estar yo sola", comentó Gallego de 87 años. "Pues es mi compañera, es mi amiga, ella me cuida, como dice ella, y yo la cuido a ella", destacó.Las dos son inseparables dijo la joven, refiriéndose a Gallego como su 'nana'. "Nos llevamos muy bien, vamos a las tiendas juntas, vamos a la peluquería juntas, vamos a fiestas y comemos juntas, prácticamente hacemos todo juntas", comentó."Siento que soy parte de su familia, me siento bien cómoda y nunca querría dejarlos", dijo.La labor de Gallego se ha convertido en un asunto familiar, especialmente para su nieto Tony Badilla, quien lleva a Almanza a la escuela todos los días, además de ser su entrenador de futbol.La familia Badilla la ha acogido tanto que tienen planeado continuar cuidándola en caso de que algo le pase a Erlinda."Él es como mi futuro papá", destacó la joven.La familia es bastante unida, y hace más de 20 años que la casa de Gallego es el punto de encuentro familiar. Cada viernes su hogar atrae entre 15 y 20 personas provenientes de tres generaciones. Hay veces aparecen hasta 30."Aquí se pelean, aquí se critican, aquí todo", dijo Gallego con risa. "Tu sabes, la pasamos muy a gusto"."Se ponen en el suelo, se sientan donde pueden, y platican de lo que les pasa ese día", dijo.Muchos han resultado ser profesores que enseñan en varios distritos escolares. "Platican de alumnos, muchos que les dan guerra. Nos da risa lo que les dicen a las maestras".A Gallego le enorgullece que todos en su familia sean profesionales, y se aseguró de nombrar a los diferentes parientes y sus respectivas carreras y trabajos.Ella siempre ha sido una mujer de otra era, dijo la menor de sus hijos, Gracie Rodríguez, de 51 años. "Nos motivó a que nos educáramos, y ahora está aconsejando a sus nietos para que se eduquen", comentó.Que los menores se beneficien de los consejos de Gallego, la reunión de los viernes también sirve para que conozcan su extensa familia."Mis sobrinos y sobrinas están teniendo hijos y ahora sus hijos están jugando con los otros", comentó Rodríguez. "De lo contrario, no serían amigos, no se conocerían", finalizó.
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