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Published: 05.09.2008

Adiós y que les vaya bien…
Por Paco Ureña
Noticias de Ecuador dadas a conocer el pasado mes de abril, informan que ha llegado la fecha en que las empresas internacionales de telefonía móvil que operan en ese País, deberán refrendar las autorizaciones otorgadas por el gobierno ecuatoriano; algo que, de acuerdo con las normas internacionales, es perfectamente normal.Sin embargo, por la simple vía de no atender el llamado de las autoridades, dichas empresas han manifestado poco interés en esta renovación. Una actitud que -a nosotros-, nos parece harto sospechosa.La fecha límite para la renovación de este contrato ya ha fenecido, lo que sin duda será causa de un serio problema tanto para Ecuador como para las transnacionales, entre las cuales se encuentra la telefónica del empresario mexicano Carlos Slim.Parece obvio, pues, que las compañías internacionales que operan en el País ecuatoriano han optado por una actitud de soberbia y prepotencia.El punto de conflicto es, como siempre, el dinero. El gobierno ecuatoriano le ha puesto un precio de 700 millones de dólares a la renovación de las concesiones. Es claro que tal cantidad de dinero se les hace demasiado a los concesionarios, sobre todo porque en el pasado sólo pagaron 200 millones de dólares por el mismo permiso de negocios. Pero, ¿es realmente mucho dinero?Hasta el momento no se ha aclarado cuánto importa la facturación de la telefonía móvil en Ecuador, pero a juzgar por lo que se factura en México, debe ser, proporcionalmente, mucho, pero mucho dinero.Para nadie es un secreto que las empresas telefónicas, de telefonía fija o móvil, se encuentran, probablemente, entre las más productivas. No en balde Don Carlos Slim es el hombre más rico del mundo -aún por encima del famoso Bill Gates-, según afirman unas publicaciones especializadas.Poco importaría que el señor Slim fuera el segundo, tercero o cuarto hombre más rico del mundo, igual sería tremendamente rico, sobre todo si consideramos que sus empresas han florecido en un plazo inusualmente corto.En este contexto, pues, ¿es mucho dinero 700 millones de dólares? Veamos…México tiene en promedio más de un teléfono celular por cada uno de sus hogares; es decir, algo así como 20 millones de celulares. Aquí sin importar el nivel socioeconómico de las personas, prácticamente cualquiera tiene un teléfono celular, aun aquellos más pobres, por no mencionar a los obreros y a los adolescentes.¿Cómo cuánto crees que aporte mensualmente en promedio cada celular a las empresas de telefonía móvil en México? En mi opinión, una estimación excesivamente prudente sería algo así como unos 25 dólares al mes, lo que a su vez se convierte más o menos en 300 dólares cada año.¿Cuánto sería esto si lo multiplicamos por nuestra estimación de 20 millones de teléfonos celulares?La calculadora que tengo a mano en este momento, y que no es "financiera", me dice que estaríamos hablando de unos 6 mil millones de dólares por año, los cuales, en mi modesta opinión, no son nada despreciables.Obviamente esta cantidad no se utiliza toda. Sin embargo, sí puede explicar, más o menos, el meteórico desarrollo de la fortuna del señor Slim y de todas las empresas de telefonía celular en el mundo.Si eres creativo, podrás imaginar que si tal volumen de efectivo fuera de agua, la corriente pasaría a una velocidad ante tus ojos, de tal manera que tendrías muy serios problemas para contar con un lugar donde almacenarla.Tal vez sea por eso que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, pone el precio que pone a las concesiones que deben renovar las empresas celulares para los próximos 15 años.¿Es impropio que las naciones participen satisfactoriamente de los beneficios que se generan en su propio territorio? A mí no me lo parece. No sé a ti.Así y todo, el presidente Correa, de Ecuador, ya está siendo objeto de ataques en los medios de comunicación mexicanos, que defienden al "pobrecito" señor Slim. ¡Qué buenos son!
● E-mail: francisco.urena@yahoo.com